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viernes, octubre 02, 2015

Movimientos Tras Nuca. Realmente contraindicados? Mitos y verdades

Es sabido por muchos practicantes del deporte, sobre todo del mundo del culturismo y del fitness, que se están contraindicando todos aquellos ejercicios con movimientos tras la nuca. La singular imagen del monitor o monitora aconsejando al socio novato, o no tan novato, que cambie el jalón tras nuca por el jalón al pecho porque está demostrado que es peligroso, empieza a parecerme un poco cansino.

Pero lo peor viene cuando se le pregunta humildemente al monitor el por qué de dicha afirmación y éste responde de la siguiente manera:
- "es que está demostrado que es peligroso y lo han contraindicado"
- " ah vale "

Y yo me pregunto.. pero por qué? A esta pregunta no saben contestar la mayoría de los monitores o entrenadores personales. Lo cierto es que dicha afirmación no está libre de controversia. Existen muchos factores condicionantes y NO SE PUEDE DECIR AL 100% QUE ESTE CONTRAINDICADO.

Vamos a intentar explicar técnicamente los motivos por los que desmentimos en parte todo esto, y por los que si es cierto desaconsejarlo en otros casos muy concretos.

Los movimientos tras nuca (MTN) son peligrosos.

La simultaneidad de rotación y abducción externas extremas (o 90/90) ha sido acuñada como posición 'de riesgo' por muchos practicantes, así que los presses y jalones tras nuca han sido puestos en la lista negra. Estos individuos mencionan los problemas potenciales de inestabilidad glenohumeral anterior (4,5), pinzamiento externo e interno (un diagnóstico de la nueva era común a los lanzadores sobre la cabeza con hipermobilidad), desgaste de la articulación acromioclavicular e incluso el riesgo de lesión para los discos intervertebrales (debido a la posición flexionada del cuello). El infraespinoso y teres menor están acortados en la posición 90/90 y podrían, por ello, ser inefectivos como depresores de la cabeza humeral debido a deficiencias en términos de la relación longitud-tensión. (7)

En mi opinión, se debe ver ambos ejercicios independientemente el uno del otro. Para principiantes, uno debe diferenciar entre ejercicios que involucren tracción y aproximación a la articulación glenohumeral. Los jalones (como la mayoría de ejercicios con poleas) son un ejemplo de un ejercicio de tracción, pues estiran de la cabeza del húmero fuera de la cavidad glenoidea. Varios ejercicios de empuje, por otro lado, suponen aproximación: conducen la cabeza humeral más adentro de su hueco. Los ejercicios de aproximación incrementan la posibilidad de pinzamiento subacromial mucho más que los de tracción, es por esto que ejercicios como los jalones, dominadas y encogimientos pueden ser integrados en programas de rehabilitación mucho antes que los diferentes movimientos de empuje. Entonces, sobre el papel, los jalones en la posición 'de riesgo' son menos peligrosos que los presses.

De todas formas, en comparación con todos las variaciones de jalón vertical que puedes hacer al pecho, hacer MTN sólo hará que reduzcas tanto el rango de movimiento como la activación de la precisa musculatura que tratas de estimular. (11) Además, es simplemente doloroso ver a la gente hacerlos porque se convierten invariablemente en un movimiento de bruscas sacudidas que parece acompañan un ataque nervioso.

A pesar de los problemas con la aproximación que comentaba, pienso que se puede hacer un buen uso de los MTN en ciertos individuos. Esta posición permite mover cargas parecidas a sus variaciones anteriores sin comprometer el rango de movimiento. Si estás considerando implementar estos ejercicios, hay varios factores que tienen que ser tomados en cuenta:

1. Volumen acumulativo en la posición 90/90: Si ya estás haciendo sentadillas traseras y buenos días, seguramente sea mejor que evites los MTN de press para evitar sobrecargas esta posición potencialmente lesiva. Si te decantas por las sentadillas frontales o usas una variación de peso muerto en vez de los buenos días, puede que consigas encontrar un hueco para los presses tras nuca. Necesitas considerar el volumen acumulativo desde dos perspectivas: la aguda y la crónica. Puede que haya momentos en el año en el que debas evitar la posición 90/90 completamente.

2. Traumatismo acumulativo en la cápsula anterior del hombro: La posición 90/90 no es la única que puede irritar la cápsula anterior del hombro. El press banca y los jalones o dominadas también contribuyen al estrés acumulativo en este área. Sé que no puedo usar MTN de press con mi volumen de levantamiento de potencia y no puedo decir que conozca a muchos levantadores de potencia que usen MTN de forma habitual. Simplemente obtenemos suficiente estrés en este frente (juego de palabras intencionado) a través de las sentadillas, buenos días y variaciones del press banca. Igual que en el nº 1, debes considerar a la vez el desgaste agudo y crónico.

3. Objetivo de la inclusión: Simplemente debes preguntarte: ¿por qué quiero incluir este ejercicio? Si eres alguien que tiene mucho que ganar de los MTN de press, entonces merecen mucha más atención que si eres el típico 'guerrero de fin de semana' o ciudadano estándar que quiere ponerse en forma y mantenerse sano. Igual que con los buenos días en la Parte I, todo se resume a cuánto quieres arriesgar.


4. Flexibilidad: Para poner hacer MTN con la máxima seguridad, uno debe tener un rango de movimiento de rotación externa del húmero considerable. Una regla simple que sigo es que si alguien tiene problemas haciendo sentadillas traseras con un agarre más estrecho que el ultra-ancho, no les quiero ver hacer presses tras nuca.

5. Historial de lesiones: Si has tenido problemas con los mangitos rotadoes, te recomendaría mantenerte alejado de los MTN a no ser que no hayas tenido síntomas por un extenso período de tiempo. Incluso entonces, ten cuidado al intentar el ejercicio y considera atentamente cómo lo incluyes en tu programa y tus alternativas.

6. Postura: Este problema es análogo al nº 4 por diversas razones. En primer lugar, si tienes un giro anterior marcado, tus escápulas son aladas y tus humeros están rotados internamente, no vas a tener la flexibilidad necesario para colocarte en la posición correcta para hacer presses tras nuca. Y, aunque consigas retorcerte hasta meterte bajo la barra, cuando comiences a empujar, estará en un riesgo todavía mayor de pinzamiento subacromial debido a la incapacidad de las escápulas de girar posteriormente durante un press sobre la cabeza. Es un patrón de disquinesia escapular relacionado con la debilidad de varios estabilizadores escapulares, sobre todo el serrato anterior.
O quizá la más grave preocupación es la tendencia a compensar esta falta de movilidad flexionando el cuello –cosa que quieremos evitar a toda costa en un contexto de entrenamiento con resistencia- o permitiendo una posición adelantada de la cabeza (donde el mentón queda prominente desde un cuello menos flexionado). La mayor parte de la gente tiene problemas con el adelantamiento de la cabeza, por lo que lo último que queremos es reforzarlo.

La lección clave sobre los MTN es que los jalones de esta forma pertenecen a la papelera y los presses deberían ser usados con moderación y sólo en aquellos que cumplan ciertos criterios, que pueden diseñar programas de fuerza de forma efectiva y que estén dispuestos a asumir ciertos riesgos.

Veamos ahora la biomecánica del movimiento tanto tras nuca como al pecho.
El músculo dorsal ancho comprende un amplio abanico de fibras con una disposición predominantemente oblicua, aunque en su porción superior la orientación tiende a ser más horizontal y en la zona inferior la fibras se alinean prácticamente con la vertical. Consecuentemente, existe un reclutamiento selectivo -aunque no exclusivo- según el desafío que presente la línea de resistencia (3).


Al observar la imagen 1. queda claro como el jalón al pecho favorece la línea de fuerza de gran parte del conjunto fibrilar del dorsal , no es de extrañar por tanto, que este ejercicio logre un mayor registro electromiográfico ( en relación a la versión tras nuca, con agarre cerrado en V y agarre cerrado en supinación) . La experiencia empírica del culturista mantiene que la opción tras nuca implica una participación preferente de la fibras externas que “ensanchan la espalda”; precisamente aquellas fibras de mayor orientación vertical que desafían la línea de resistencia directamente superior, en un plano puramente frontal. 

La amplitud del agarre determina el plano de trabajo. Una separación de manos a la anchura de hombros conlleva una acción de extensión sagital y a medida que se amplia el agarre el movimiento se desplaza hacia el plano frontal pasando a una acción de aducción (especialmente en la ejecución tras nuca). Como regla general, no es aconsejable separar las manos más allá de la separación de los codos en una posición de 90 grados de abducción . El Jalón dorsal al pecho plano se sitúa en un plano intermedio (alrededor del plano escapular) que combina la extensión y aducción del hombro ( vectores de fuerza resultantes de una descomposición de la orientación fibrilar oblicua). La opción de un agarre en supinación favorece ligeramente la acción del bíceps en detrimento del dorsal ancho -diferencias estadísticamente no significativas (4).


Una vez nos posicionamos en la máquina, en condiciones ideales, deberíamos asumir una posición vertical del tronco. No obstante, la postura de ejecución queda condicionada por el diseño de la máquina ya que si el cable no cuelga directamente en frente nuestro, es inevitable inclinar ligeramente el tronco a fin de generar una línea de resistencia oblicua, llevando la barra hacia el pecho. Con fines meramente estéticos (y sopesando claro está los riesgos), la versión tras nuca debe de realizarse con la polea y el cable situados ligeramente por detrás de la cabeza y siempre manteniendo la alineación del cable con el antebrazo.

 




El aspecto quizás más olvidado de la técnica de ejecución del ejercicio, es la mecánica escapular necesaria para no solo potenciar la acción del músculo dorsal sino que además resulta imprescindible para lograr un óptimo funcionamiento del complejo articular del hombro. A consecuencia de la amplitud de la acción gleno-humeral, las demandas coordinativas a nivel escápulo-torácico y escápulo-humeral en acciones de tracción vertical son considerablemente más complejas que aquellas que requieren los ejercicios de tracción horizontal (EJ. Remo). Como resultado de la la superioridad del dorsal ancho y bíceps frente al pobre rendimiento del romboides y trapecio medio-inferior es muy común observar una falta de implicación escapular en el ejercicio; especialmente en rango final donde la barra puede estar cercana al pecho sin embargo la escápulas se hayan elevadas y en abducción, comprometiendo la integridad del hombro y limitando la implicación dorsal.


En la imagen también se observa como el sujeto trata de” erróneamente” finalizar la acción pegando la barra al pecho a través de una rotación interna que inclina anteriormente las escápulas, desplazando la cabeza de la musculatura implicada) sin llegar al punto de tensión pasiva donde la sensación es de quedar “colgado”. También en relación con la mecánica escapular, la resistencia en dirección anterior del jalón al pecho sitúa la acción en un plano alrededor de 30 grados por delante del plano frontal, favoreciendo de esta manera un óptimo desplazamiento de las escápulas sobre el tórax. 

Adicionalmente la utilización de un agarre neutro resulta en términos mecánicos, más favorable para el hombro que el agarre en pronación de un barra recta. Y puestos a pedir mejoras biomecánicos la opción del jalón con poleas resulta inmejorable: la resistencia lateral-anterior potencia un mayor desafío de las líneas de resistencia oblicuas, ofrece una mayor libertad en tanto en el agarre como en la trayectoria de movimiento, permite un trabajo unilateral y ofrece la posibilidad de integrar la acción de los brazos con el tronco y/o extremidades inferiores (Ej. Flexión lateral del tronco + extensión-aducción brazo) del humero hacia la porción anterior de la capsula articular. A consecuencia de este hecho, se observa también una pérdida de alineación entre el cable y el antebrazo. Una correcta enseñanza técnica del movimiento mejora de manera notable e inmediata la participación del músculo dorsal ancho (5). Es importante que mentalmente la acción no se inicie tirando del agarre; el movimiento debe de comenzar con un descenso de hombros, para a continuación llevar los codos hacia el tronco (es irrelevante la posición final de la barra con respecto al pecho) descendiendo y retrayendo las escápulas. Resulta útil realizar una breve pausa en la posición final a fin de asegurar una correcta implicación de todos los segmentos (además claro está, de obligar a utilizar un menor carga en el ejercicio).


El retorno se debe de realizar lentamente permitiendo la elevación escapular (carga excéntrica sin llegar al punto de tensión pasiva donde la sensación es de quedar “colgado”. También en relación con la mecánica escapular, la resistencia en dirección anterior del jalón al pecho sitúa la acción en un plano alrededor de 30 grados por delante del plano frontal, favoreciendo de esta manera un óptimo desplazamiento de las escápulas sobre el tórax. Adicionalmente la utilización de un agarre neutro resulta en términos mecánicos, más favorable para el hombro que el agarre en pronación de un barra recta. Y puestos a pedir mejoras biomecánicos la opción del jalón con poleas resulta inmejorable: la resistencia lateral-anterior potencia un mayor desafío de las líneas de resistencia oblicuas, ofrece una mayor libertad en tanto en el agarre como en la trayectoria de movimiento, permite un trabajo unilateral y ofrece la posibilidad de integrar la acción de los brazos con el tronco y/o extremidades inferiores (Ej. Flexión lateral del tronco + extensión-aducción brazo).


Referencias
1. Fees M, Decker T, Snyder-Mackler L, Axe MJ. Upper extremity weight-training modifications for the injured athlete. A clinical perspective. Am J Sports Med. 1998 Sep-Oct;26(5):732-42.
2. Elliott BC, Wilson GJ, Kerr GK. A biomechanical analysis of the sticking region in the bench press. Med Sci Sports Exerc. 1989 Aug;21(4):450-62.
3. Madsen N, McLaughlin T. Kinematic factors influencing performance and injury risk in the bench press exercise. Med Sci Sports Exerc. 1984 Aug;16(4):376-81.
4. Gross ML, Brenner SL, Esformes I, Sonzogni JJ. Anterior shoulder instability in weight lifters. Am J Sports Med. 1993 Jul-Aug;21(4):599-603.
5. Neviaser TJ: Weight lifting: risks and injuries to the shoulder. Clin Sports Med 1991;10(3):615-621
6. Cahill BR: Osteolysis of the distal part of the clavicle in male athletes. J Bone Joint Surg (Am) 1982;64(7):1053-1058
7.Rosenthal, MD. Shoulder savers: alterations of traditional exercises. Strength Cond. J. 1997;19(2): 7-10.
8. Greenfield BH, Donatelli R, Wooden MJ, Wilkes J. Isokinetic evaluation of shoulder rotational strength between the plane of scapula and the frontal plane. Am J Sports Med. 1990 Mar-Apr;18(2):124-8.
9. O'Connell PW, Nuber GW, Mileski RA, Lautenschlager E. The contribution of the glenohumeral ligaments to anterior stability of the shoulder joint. Am J Sports Med. 1990 Nov-Dec;18(6):579-84.
10. Moseley JB Jr, Jobe FW, Pink M, Perry J, Tibone J. EMG analysis of the scapular muscles during a shoulder rehabilitation program. Am J Sports Med. 1992 Mar-Apr;20(2):128-34.
11. Signorile JF, Zink AJ, Szwed SP. A comparative electromyographical investigation of muscle utilization patterns using various hand positions during the lat pull-down. J Strength Cond Res. 2002 Nov;16(4):539-46.
12. Cibrario, M. Preventing weight room rotator cuff tendonitis: a guide to muscular balance. Strength Cond. J. 1997;19(2): 22-25.
13. Cressey, E. ACSM Recap: Part I. Testosterone Magazine. 30 Nov 2004. www.t-nation.com/readTopic.do?id=527120.
14. Juker, D, McGill, S, Krpof, P, Steffen, T. Quantitative intramuscular myoelectric activity of lumbar portions of psoas and the abdominal wall during a wide variety of tasks. Med. Sci. Sports Exerc. 1998;30:301—310.
15. Guimaraes AC, Vaz MA, De Campos MI, Marantes R. The contribution of the rectus abdominis and rectus femoris in twelve selected abdominal exercises. An electromyographic study. J Sports Med Phys Fitness. 1991 Jun;31(2):222-30.
16. McGill SM. The mechanics of torso flexion: situps and standing dynamic flexion manoeuvres. Clin Biomech (Bristol, Avon). 1995 Jun;10(4):184-192.
17. McGill, S. Ultimate Back Fitness and Performance. Stuart McGill, PhD, 2004.
18. Signorile JF, et al. Journal of Strength&ConditioningResearch, 2002
19. Sperandei, S et al. Journal of Strength&ConditioningResearch, 2009
20. Paton ME & Brown JM. ElectromyogrClinNeurophysiol, 1995
21. Lehman GJ. Dynamic Medicine, 2004
22. Snyder BJ & Leech JR. Journal of Strength&ConditioningResearch, 2009





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